Valores en crisis (Una breve experiencia)

Hoy he experimentado una extraña sensación de impotencia, rabia, inconformidad y un sin fin de emociones que me llevaron a una profunda reflexión que a su vez me guió a preguntarme una vez más ¿El trabajo que estamos haciendo realmente responde a las necesidades de los niños, niñas y adolescentes? ¿O es que seguimos excluyendo comunidades y sectores específicos de nuestros radios de acción? Tener estrategias para acabar con distintas formas de violencia como el llamado “Bullying”, campañas, publicaciones, videos, pancartas, todo eso suena, se ve y se percibe muy bonito, y no lo cuestiono, ni le quito credibilidad, pero en el fondo ¿será que nos estamos olvidando de una parte fundamental?

Caminando en una estación de metro noto que detrás de mi se establece una conversación, un poco extraña, porque los verbos, las expresiones y las frases son las que utilizan delincuentes o personas vinculadas a la delincuencia, pero la voz, era la de niños que apenas estarán esperando la entrada a la adolescencia, al voltearme me doy cuenta que en efecto lo son, son unos niños, iban unos 4 o 5, todos con camisa blanca, calculo estarán en cuarto o quinto grado, sin un adulto a su cargo. En el corto diálogo que pude escuchar uno de los niños muy seriamente le dice al resto “…de pana ese menor es burda de pajuo, lástima que no tenía nada pa´ clavarle una puñalada…” pensé que era una broma pero no fue así, el resto del grupo reforzó el comentario del niño con expresiones como “de pana, si es cagón, provoca meterle, etc…” y lo peor con tanta seguridad y certeza de lo que decían.

Esos minutos me dejaron anonadado, sinceramente frío y en el sitio, se que esto es una pequeña porción de lo que sucede en nuestros centros educativos, pero escuchar a nuestros chamos que apenas comienzan la etapa escolar básica hablando y expresándose de esa manera, nos debe llevar a pensar y entender que los valores están en terapia intensiva; ¿Dónde está el rol de la escuela frente a estas circunstancias? ¿Dónde está nuestro rol como ciudadanos en orientar y canalizar estas actitudes? ¿Dónde está la familia de este grupo de estudiantes? ¿Dónde han dejado los valores estos muchachos? ¿Quién se los ha robado? ¿Será que nunca les han llegado?

No tengo más que decir por ahora…

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